INVERTIDO.
Leyla Cárdenas, Camila Echeverría, Alexandra McCormick

Como su palabra lo indica nos lleva a pensar en esas imágenes que son sombras o reflejos de un espejo. Puede leerse también como uno de esos mapas que abstrae lo especifico de un sitio dando señales de ubicación. O quizá, simplemente, como aquello que está detrás y que se muestra en su revés, es decir, como un esqueleto o una estructura que aparece cruda. Ella es finalmente una puesta en escena de algo que existe pero que sólo se deja ver en su presencia más difusa. El espectro de un edificio demolido o una de esas obras inconclusa sque tanto abundan en estos días, una ruina del pasado o u presentimiento del futuro.

Con ella recuerdo ahora a un escritor obsesionado por las infinitas maneras como aparecen los espacios, por el modo como se caminan y se habitan, se llenan de cosas, de esos objetos y materiales que los modifican y que en últimas se quedan allí y que permanecen como huella. George Perec escribió en algún momento que los espacios nunca son propios o dados, que son más bien una duda que continuamente necesita ser marcada y que siempre hay que conquistarla. Invertido comparte algo de eso. De pronto sí es una conquista en un tiempo que implicó la construcción de cada una de los andamios que ahora cuelgan de este lugar pero es también la apuesta de tres artistas (Leyla Cárdenas, Camila Echeverria y Alexandra McCormick) por una instalación que concluye, paradojicamente, en la construcción de una estructura imposible. Quizá una estructura fantasmal.

Ximena Gama
2012